3 formas de invertir con más seguridad

Policía en escaleras eléctricas(CC 0) Ryan McGuire

Invertir puede dar miedo. Independientemente de si tienes una gran cantidad para invertir o estás empezando, estás poniendo en riesgo el dinero que tanto te ha costado ganar. Cuando las acciones caen, como hemos visto en los últimos dos meses, es posible que te pongas nervioso e incluso que quieras salir de ellas cueste lo que cueste.

Si deseas obtener los rendimientos que el mercado de valores puede ofrecerte, nunca eliminarás por completo los riesgos de la inversión. Sin embargo, puedes controlar esos riesgos y hacer que tu estrategia de inversión sea más segura. Los tres consejos que se ofrecen a continuación no son difíciles de seguir, pero pueden marcar una gran diferencia en cuanto a la seguridad de sus inversiones.

1. Tener un colchón de dinero

Para invertir con éxito en acciones, hay que tener un horizonte temporal largo. El hecho de que las acciones suban o bajen en periodos cortos de tiempo tiene poco que ver con la solidez empresarial fundamental de una empresa. Si uno invierte con la idea de sacar dinero el mes que viene o incluso el año que viene, lo que está haciendo es apostar por que los movimientos del mercado a corto plazo le favorezcan.

Reservar dinero en efectivo hace dos cosas para los inversores. En primer lugar, proporciona una fuente de efectivo para los gastos sin tener que vender acciones en un momento potencialmente malo. En segundo lugar, si surge una gran oportunidad de inversión, tener efectivo permite comprar acciones en el momento perfecto.

El tamaño de tu reserva de efectivo depende de tus necesidades. Los inversores más jóvenes deben esforzarse por tener entre tres y seis meses de gastos reservados para emergencias financieras. Para los jubilados, disponer de efectivo para cubrir varios años de gastos elimina todo el riesgo de tener que vender en un mercado a la baja.

2. Invertir en tercios

En general, cuanto más pronto inviertas, más tiempo tendrá tu dinero para crecer. Sin embargo, es natural temer comprar una acción justo antes de que baje.

Si te preocupa tomar una posición completa en una acción de una sola vez, una solución es tomar tu efectivo disponible y dividirlo en tercios. Invierte un tercio ahora mismo, y luego planea invertir otro tercio dentro de uno o dos meses, y la última parte uno o dos meses después.

La mayoría de las veces, acabarás pagando un poco más por esas inversiones posteriores. Sin embargo, a veces serás recompensado por adoptar un enfoque incremental y, a pesar de ello, tendrás la sensación de estar asumiendo menos riesgos.

3. Tener 15 o más acciones en tu cartera

Puede ser tentador comprar sólo uno o dos valores, pensando que si dan el gran golpe, todo o casi todo su dinero obtendrá el máximo rendimiento posible. Sin embargo, las probabilidades de identificar una acción ganadora son muy bajas si sólo se compran una o dos acciones.

Tener al menos 15 acciones en tu cartera ofrece un buen equilibrio entre maximizar la rentabilidad y minimizar el riesgo. Aún así, podrás ver ganancias significativas en tu patrimonio si una acción de una cartera de 15 acciones se dispara, y tampoco sufrirás demasiado si una empresa sufre un gran golpe.

Resumen

Si te pone nervioso invertir, ten por seguro que no eres el único. Pero eso no significa que no deba invertir. Sigue estos tres consejos y te sentirás más seguro que nunca a la hora de invertir.