Los activos materiales requieren un seguimiento más intensivo

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Algunas personas consideran que los productos básicos como el oro, el petróleo o el café son una mejor inversión porque existen en la realidad: se pueden "tocar". ¿Pero qué tan bien son los activos tangibles realmente adecuados cuando se trata de aumentar tu riqueza?

Los productos básicos se dividen en tres grupos: Productos energéticos como el gas natural, el petróleo, la gasolina o el uranio; productos agrícolas como el algodón, la avena, la soja y el cacao; y, por último, los metales, la mayoría de los cuales se utilizan en la industria: oro, cobre, estaño, níquel, plomo, aluminio, etc.

Se puede comerciar con productos básicos ya sea físicamente, por ejemplo, comprando barras de oro, o como "productos básicos comercializados en bolsa", o ETCs (Exchange Traded Commodities) para abreviar. El problema de los productos básicos es que están sujetos a grandes fluctuaciones de precios. Las razones de ello pueden ser las malas cosechas debidas a desastres naturales, por ejemplo. Pero los precios de los productos básicos también reaccionan de manera extremadamente sensible a los acontecimientos políticos, como quedó demostrado recientemente en el conflicto comercial entre los Estados Unidos y China, cuando las exportaciones de soja de los Estados Unidos cayeron a cero prácticamente de la noche a la mañana.

El término técnico de estas altas fluctuaciones es volatilidad, lo que hace que los productos básicos no sean adecuados para una "estrategia de compra y retención" como la que se conoce de los ETF y los fondos de inversión. A menos que tengas nervios fuertes y estés dispuesto a seguir las últimas noticias en política, clima y ciencia.

El oro también es menos glamoroso como inversión financiera de lo que parece a primera vista. Por un lado, están los altos costos de compra y almacenamiento. Luego está el riesgo de la moneda, porque el oro se negocia en dólares americanos. Sobre todo, no hay intereses ni dividendos sobre el oro. Por lo tanto, es inconcebiblemente inadecuado para la acumulación de activos. Sin embargo, el oro puede ser algo bueno para aparcar parte de sus ahorros como seguro en tiempos turbulentos - al menos en tiempos de bajos tipos de interés y aún más en tiempos de tipos de interés negativos.

A pesar de las desventajas mencionadas anteriormente, no tienes que dar la espalda a los activos tangibles. Por un lado, incluso con un presupuesto más pequeño, tienes la oportunidad de participar en la evolución de los precios de las materias primas a través de fondos y ETFs o ETCs. Por otra parte, los entusiastas y coleccionistas experimentados pueden considerar activos más exóticos como coches de época, vinos o incluso calzado deportivo. ¡No es broma! Los tenis deportivos, especialmente los modelos de marca no usados, se han convertido en una seria inversión. Por ejemplo, el "Air Jordan 1 X Off-White Sneaker", que estaba disponible por 180 dólares en 2018, se están negociando ahora por unos 2000 dólares. Sin duda, una excelente inversión.

Resumen

Invertir en productos tangibles conlleva un mayor esfuerzo y están sujetos a una mayor volatilidad que el mercado de valores. Otra desventaja es que éstos no generan intereses o dividendos.