Deudas buenas y deudas malas

Mujer con diablo y angel(CC 0) Tumisu

Hay deudas buenas y deudas malas, como Robert Kiyosaki explica repetidamente de forma convincente. Las buenas deudas, por ejemplo, son deudas que se sacan para una inversión.

Los ejemplos típicos son todas las empresas que trabajan con capital externo. Los empresarios piden prestado capital y compran máquinas para producir algo. Resulta difícil imaginar cómo funcionaría nuestra economía si primero se tuviera que ahorrar todo el dinero para construir las fábricas o comprar las máquinas que se necesitan para producir los cosas que se necesitan.

Otra forma de buena deuda son los préstamos para propiedades que luego serán rentadas. Éstas generan un flujo de efectivo positivo a través de los ingresos por la renta.

Por otro lado, las deudas malas son deudas de consumo o para comprar tu propia casa. Estos gastos no generan un flujo de ingresos. El interés del préstamo, en última instancia, sólo aumenta el precio de compra..

Una deuda buena crea un apalancamiento positivo y aumenta los ingresos propios.

¿Pero cómo tienen estas deudas un efecto positivo en los ingresos de los pasivos? La palabra mágica aquí es simplemente "palanca".

Por ejemplo, una persona que compra una casa por un millón de pesos, que genera 100,000 pesos de ingresos por alquiler cada año, tendrá inicialmente un rendimiento de 100.000 pesos o un rendimiento total de la inversión del 10 por ciento. Sin embargo, si 750,000 de este millón de pesos son financiados por un préstamo, el propietario sólo tendrá que invertir 250,000 pesos de su bolsa. Los rendimientos por concepto de renta de la casa siguen siendo 100,000 pesos y también siguen siendo suyos, ¡así que el rendimiento del capital aumenta al 40 por ciento!

Por supuesto, los intereses por el préstamo deben ser pagados. Éstos deberían estar por abajo del 10 por ciento de rendimiento de los activos. Entonces se obtiene una ventaja directa del diferencial de la tasa de interés. La fuerza de la palanca empieza a funcionar.

¡Las deudas buenas aumentan los ingresos, mientras que las malas los reducen!

Por ejemplo, si los intereses para un préstamo de 750,000 pesos es del 7%, con un retorno a capital del 1% anual, el gasto total del 8% por ciento de los $750,000 se convierte en 60,000 pesos al año. Lo que queda de la renta es un superávit de 40,000 pesos o un rendimiento de los fondos propios del 16 por ciento! Si quisieras alcanzar los 40,000 pesos a través de dividendos con un rendimiento del 5 por ciento, ¡primero tendrías que ahorrar un activo de 800,000 pesos! Este ejemplo muestra claramente la magia del apalancamiento.

Resumen

Las deudas buenas son aquellas que se utilizan para generar más ingresos. Las deudas malas son las que no generan y solo cuestan dinero al deudor.