El mercado de valores es menos arriesgado de lo que crees

Papas con ketchup(CC 0) Stefan Wiegand

Hablemos de dinero. La mayoría de la gente no tiene muchas ganas porque creen que la riqueza es sólo para los demás. Pero manejar el dinero adecuadamente es tan parte de una buena vida como los deportes, la alimentación sana y una sólida educación general. Así que pensemos en cómo conseguir el dinero.

Si tuviéramos que describir el funcionamiento del dinero y de los mercados financieros en una sola frase, sería ésta: El dinero funciona más o menos como una botella de ketchup. Primero, lo agitas como un estúpido, y no pasa nada. Y entonces, de repente, todo sale de una vez. En términos más serios, es el efecto Mateo, llamado así por la conocida frase del Evangelio de Mateo: "Al que tiene, se le dará". Si quieres sacar provecho de ello, tienes que entrar en el mercado de valores.

Mucha gente rehúye esto porque piensan que el comercio de acciones es demasiado peligroso. Pero eso no es cierto. Sí, los precios de las acciones fluctúan. Y sí, si vendes una acción más barata de lo que la has comprado, has perdido. Pero no se trata de eso, no estamos hablando de apuestas a corto plazo como el Lobo de Wall Street, estamos hablando de inversiones a largo plazo, y aquí las fluctuaciones de los precios son en realidad una ventaja.

Puedes imaginar los precios de las acciones como edificios altos en zonas de terremotos. Tan pronto como la tierra empieza a temblar, estas casas empiezan a tambalearse. Pero es esta flexibilidad la que impide que se colapsen. Esta propiedad también se conoce como ultra estabilidad.

Además, hay muchas maneras de proteger tus inversiones contra las pérdidas. La más importante es la diversificación: se compran acciones de diferentes países y sectores para repartir el riesgo. Con los fondos de inversion cotizados, o ETFs para abreviar, incluso se compra esta diversificación automáticamente, porque son paquetes de muchas acciones diferentes. Esto los hace muy estables y de bajo riesgo. También deberías diversificar las distintas clases de activos e invertir no sólo en acciones, sino también en oro o en bienes raíces, por ejemplo.

¿Suena complicado y peligroso? Míralo de esta manera: si dejas tu dinero en tu cuenta corriente en el banco, una cosa es segura: perderás dinero gracias a los bajos tipos de interés y a la inflación. Puede que pierdas dinero en el mercado de valores, pero si lo haces con inteligencia, es casi seguro que ganarás algo. Entonces, ¿cuál es tu mejor opción?

Resumen

Si inviertes con inteligencia, es decir a largo plazo y diversificando, tu riesgo en la bolsa de valores disminuye radicalmente y es más probable que ganes dinero al transcurrir los años.