No pongas todo tu dinero en la próxima gran novedad

Un huevo quebrado(CC BY-NC-ND 2.0) Michael Summers

Los inversionistas exitosos siempre están atentos a los negocios prometedores que se convertirán en los líderes del mañana. Si los encuentran antes de que otros se den cuenta de su potencial, los beneficios pueden ser enormes.

A veces, la búsqueda de oportunidades lleva a los inversores a buscar las tendencias más prometedoras que inspiran a los empresarios a centrar sus esfuerzos innovadores en un segmento particular de la economía. Tendencias como el auge de Internet a finales de los noventa, el auge de la inversión inmobiliaria residencial a mediados de los años 2000s o el mercado alcista del oro que duró todo el decenio de 2000 y principios de 2010s enriquecieron a los primeros inversores y atrajeron la atención del resto.

Sin embargo, por muy prometedora y exitosa que parezca una tendencia, nunca justifica poner todo su dinero en ella. Contar con una tendencia en particular para producir ganancias es en general una mala apuesta, especialmente si se fija un plazo en el que se necesita que la inversión dé sus frutos. Si eres imprudente a la hora de invertir en una tendencia, puedes sufrir grandes pérdidas incluso si tu estrategia de inversión resulta ser correcta a largo plazo.

La historia del desastre de la inversión en biotecnología

A finales de los años 90, la revolución biotecnológica apenas comenzaba. El auge de las empresas centradas en la investigación y el desarrollo que trabajaban en diversos tipos de biotecnología planteaba una amenaza existencial para los gigantes farmacéuticos tradicionales, y muchos inversores consideraron que las acciones de biotecnología eran la mejor manera de aprovechar las increíbles oportunidades de crecimiento que estos jóvenes principiantes ofrecían a través de sus terapias innovadoras.

En particular, la secuenciación genómica estaba empezando. Una prometedora empresa llamada Celera estaba trabajando para aprovechar el potencial del genoma humano, con la idea de comercializar la información que obtenía de sus esfuerzos. A medida que los inversores aprendían más sobre cómo la información genómica podía llevar a una explosión en la cantidad de investigación y desarrollo, las acciones de Celera subieron bruscamente.

Un inversionista se convenció de que Celera estaba a punto de hacer un descubrimiento histórico que la convertiría en la empresa más importante de la industria biotecnológica. Siguió invirtiendo en las acciones de Celera mientras el precio subía, siguiendo las buenas noticias que la compañía estaba reportando. En algún momento, el inversor había utilizado todo su dinero en la compra de acciones de Celera. Pero estaba tan convencido de que las acciones seguirían subiendo así que fue aún más lejos, pidiendo dinero prestado para comprar aún más acciones de la industria biotecnológica.

A principios de 2000, las cosas cambiaron para Celera. La presión competitiva del Proyecto Genoma Humano, dirigido públicamente, presionó la estrategia comercial de Celera en el sector privado. Además, el largo mercado alcista de los años 90 dio paso a la quiebra de las punto-com de 2000 a 2002, y toda la industria biotecnológica quedó atrapada en el nuevo mercado bajista. La acción pasó de valer cerca de 270 USD a 85 USD.

El inversor que había invertido todo en ese empresa y tenía que seguir pagando el dinero que había pedido prestado, acabó teniendo que vender todo a un precio menor, por lo que al final perdió todo y hasta terminó en deuda, ya que al vender barato ya ni le alcanzó para pagar sus deudas.

Nunca se sabe quien será el ganador

Cuando los mercados tendencia están al alza, resulta difícil saber que empresas lograrán la ventaja competitiva a largo plazo y cuales no. Por ejemplo, en la crisis de las punto com donde muchas nuevas empresas de internet se sobre valoraron y después cayeron, dentro de todo ese mar de empresas había varias buenas que probaron ser una buena inversión varios años después. Amazon es un ejemplo de ello.

Como puedes ver, apostar todo a una sola empresa o a un solo segmento conlleva mucho riesgo y no es para nada recomendable. Mejor diversifica tu cartera y no pongas todos los huevos en la misma canasta, lee como diversificar correctamente.

Sacar provecho de las tendencias

La inversión basada en tendencias no es algo malo por sí misma. Las inversiones a menudo se ponen de moda porque les va bien, y suelen haber razones fundamentales por la que los negocios en una industria de moda están prosperando. Invertir parte de su dinero para captar esas tendencias puede aumentar drásticamente sus posibilidades de lograr rendimientos de alto crecimiento y alcanzar sus objetivos financieros.

Resumen

Al invertir en segmentos de moda, lo recomendable es hacerlo con una parte de su dinero y no con todo su dinero. Los riesgos de poner todo en un solo segmento son muchos.