Cuentas claras - Por qué nunca debes prestar dinero a tus amigos

Dos mujeres espalda con espalda(CC BY-NC-ND 2.0) Nathan Rupert

A casi todos nos ha pasado, algún amigo o conocido nos pide ayuda ya que atraviesa por dificultades financieras. Normalmente a los amigos se les ayuda -  sí, eso está claro, como también debería estar claro de nunca darles dinero. En este artículo te diremos por qué.

Quiebra, pérdida de empleo: Muchas personas sufren no sólo los efectos sociales y físicos del coronavirus, sino especialmente los efectos económicos. Después de todo, a pesar tener ingresos menores, los gastos fijos no disminuyen. La renta/hipoteca, las facturas de agua, luz, internet, etc. y los gastos para comer siguen siendo los mismos. Mucha gente, quizás incluso en su círculo inmediato de conocidos, está empezando a tener verdaderos miedos existenciales. Entonces, ¿qué haces cuando alguien te pide dinero? ¿Deberías ayudar? Sí, pero no financieramente. Hasta Shakespeare lo sabía: "ni prestes ni pidas prestado" (neither a borrower nor a lender be). Porque al final, todos saldrán perdiendo. Y aquí están siete buenas razones.

1. No hay reglas

Los "préstamos" a los amigos suelen concederse sin reglas fijas. Más bien, todo el asunto suele transcurrir sin obligación alguna; por consiguiente, no hay nada por escrito que indique específicamente la cantidad, la fecha de reembolso y, en su caso, los intereses. Eso es una estupidez. Porque eso causa incertidumbre. Nunca se sabe exactamente cuándo vas a recuperar tu dinero.

2. Pedir tu dinero de vuelta es incómodo

Especialmente si se trata de un amigo, resulta angustioso, molesto y/o estresante cuando preguntas repetidamente y te das cuenta de que tu amigo está en un callejón sin salida financiero o siempre te está dando excusas para no pagar.

3. La amistad se verá afectada

El que pide dinero prestado depende de su prestamista. Especialmente con grandes sumas de dinero, la relación de amistad puede sufrir un daño irreparable bajo la nueva realidad. ¿Qué harás en caso de que tu amigo no pueda devolverte el dinero? Al mismo tiempo, tu amigo seguramente se avergonzará. Ambas cosas ponen una carga innecesaria en su amistad. Las cosas nunca más volverán a ser igual que antes.

4. Una no es ninguna

Si le has prestado dinero a un amigo una vez, la probabilidad de que te pida dinero de nuevo aumenta. Peor aún, le dice a otros amigos que tu prestas dinero. Y luego tendrás a más amigos pidiéndote dinero y como vas a explicar que a uno si le prestaste dinero y a otro no...

5. El dinero es la ayuda equivocada

Dependiendo del carácter de tu amigo, puede que no sea una buena idea prestarle dinero. Esto es especialmente cierto si es malo con el dinero y encuentra una supuesta solución fácil a sus problemas financieros: a ti. En lugar de prestarle dinero, mejor ayúdale a encontrar la respuesta correcta para sus problemas financieros. Revisen juntos los gastos que tiene tu amigo y cuales de estos pueden ser cancelados o reducidos para que poco a poco salga de su círculo vicioso.

6. Tu dinero deja de trabajar para ti

Si no eres un gángster, no le cobrarás intereses a un amigo. Aparte del riesgo de pérdida parcial o total, no se puede trabajar con el dinero al mismo tiempo e invertirlo de forma lucrativa, por ejemplo. Así que esto puede costarte dinero.

7. Podrías necesitarlo tú mismo

¿Qué pasa si de repente necesitas urgentemente el dinero prestado, porque tu coche tiene que ir al taller o tienes dificultades financieras por otras razones? Esto puede llevar a serias discusiones si tu amigo no puede devolverte el dinero en ese preciso momento.

Conclusión

Aunque seas generoso y servicial: es mejor no prestar grandes sumas de dinero a tus amigos. Si dices que no, puede causar una pelea a corto plazo, pero a largo plazo es mejor para la amistad. Lo mejor es estar ahí para tu amigo o amiga y tal vez encontrar la manera de salir del problema juntos.

Si prestas dinero, haz una declaración por escrito con un plazo final para el reembolso completo. Y discute exactamente lo que pasa si no se cumple el plazo. Así no hay malentendidos ni excusas.

En el peor de los casos, perderás el dinero y a un amigo.

Resumen

Prestar dinero es una jugada de alto riesgo para la amistad. En lugar de prestar dinero, lo mejor es ayudarle a tu amigo a salir del problema de otras formas. Cuentas claras, amistades largas.