¿Por qué el mercado se aleja de la realidad?

Vista aérea de un pedazo de una masa de hielo requ(CC BY 2.0) NASA Earth Observatory

Los ganancias de las empresas han caído dramáticamente, y sin embargo el mercado de valores se ha recuperado fuertemente desde mediados de marzo. ¿Cómo es eso posible?

Aunque los cierres en la mayoría de los países de Europa y América del Norte se están atenuando de forma gradual, es probable que las consecuencias económicas sean más profundas.

El 88 por ciento de las empresas del S&P 500 han publicado hasta ahora sus cifras para el primer trimestre. En promedio, las ganancias por acción fueron 64 por ciento más bajas que en el mismo trimestre del año pasado.

¿Cómo es posible que una caída del 64% en los rendimientos de las empresas incluidas en el S&P 500 coincida con el hecho de que el índice está ahora sólo un 14% por debajo de su máximo histórico alcanzado en febrero? Una respuesta podría ser: "Eso no es posible".

¿Ha abandonado completamente el mercado de valores los fundamentos y sólo está subiendo porque los bancos centrales están bombeando dinero en el mercado como locos? Que la avalancha de dinero de los bancos centrales y los esfuerzos de rescate de los gobierno sean en parte responsables de la recuperación es factible. No obstante, una caída del 64% no es tan contradictoria con la situación actual del mercado como podría parecer a primera vista.

Recuerda, al comprar acciones estás comprando partes de una empresa. El método (al menos teóricamente correcto) para valorar esa acción es sencillo: una acción vale exactamente lo que una empresa ganará en el futuro en términos de flujos de efectivo (o, alternativamente, de beneficios) por acción.

Una empresa vale (al menos en teoría) lo que ganará en beneficios o en flujos de caja para los accionistas hasta el final de su existencia . Esto significa que el factor decisivo para el valor de una empresa no es cómo se desarrollarán los beneficios en el trimestre actual o futuro, sino cuánto ganará una empresa a largo plazo. Y exactamente este punto podría explicar por qué el mercado de valores se presenta actualmente de manera mucho más positiva que el desarrollo económico real.

El hecho de que la situación económica será catastrófica a corto plazo se ha comprobado desde hace mucho tiempo en el mercado de valores. Pero lo que es mucho más decisivo es cómo el mercado espera que los beneficios de las empresas se desarrollen a largo plazo. En este caso, los participantes en el mercado parecen ser optimistas en cuanto a que la turbulencia ocasionada por el coronavirus pueda superarse en unos pocos trimestres y no reducirá de manera sostenible el poder de las empresas en cuanto a ganancias a largo plazo. Al menos eso es lo que el mercado de valores da a entender actualmente.

Queda por ver si este optimismo está justificado. Pero con cada día que pase y la epidemia del corona continúe frenando el consumo y la producción, el escenario optimista se vuelve un menos probable. También podría ocurrir que el mercado vuelva a ser sacudido, por ejemplo, si el comportamiento de los consumidores se ve permanentemente perjudicado y la crisis tiene un impacto mucho más fuerte en las expectativas de beneficios a largo plazo.

Resumen

El mercado no solo se fija en el corto plazo, al contrario, éste analiza a largo plazo para determinar si las acciones suben o bajan. Es por eso que el mercado se encuentre en tendencia positiva.