Usa el triángulo mágico para averiguar qué tipo de inversión te gusta

Tres puertas blancas(CC 0) Pete Linforth

Ya tienes tus finanzas en números negros e incluso has encontrado algunas formas de por fin ahorrar dinero. Además estás preparado para seguir ahorrando en el futuro por lo que tu cuenta de ahorros crecerá. La siguiente pregunta es: ¿dónde poner el dinero que has ahorrado? Una cuenta corriente es esencial para la supervivencia, pero no es el mejor lugar para ahorrar. Muchas personas ponen TODOS sus ahorros en una cuenta de ahorros (suena lógico ya que lleva el mismo nombre); pero como sabemos ahora, tampoco es adecuado como inversión financiera. La cuenta de ahorros es buena para pagar tus gastos del mes y una que otra emergencia, pero no debe tener todo tu dinero. En esa cuenta deja el dinero con el que tu te sientas seguro en caso de que suceda una tragedia mayúscula, algunas personas mencionan que tener la cantidad de tres gastos mensuales los hace sentir seguros. Depende de ti. Todo el dinero que sobrepase de esta cantidad definida por ti, no puede quedarse en esa cuenta ya que los estas quemando poco a poco (y sin darte cuenta).

La solución es el llamado triángulo mágico de la inversión, que se compone de los tres criterios: seguridad, rendimiento y liquidez. Pregúntate cuál de estos tres factores es más importante para ti. ¿Quieres que tu dinero esté protegido de pérdidas, que te dé una ganancia decente o que esté disponible rápidamente en cualquier momento? Lamentablemente, tienes que decidir. Porque los tres vértices del triángulo mágico no se pueden tener simultáneamente. La seguridad y el retorno van a expensas de la liquidez. Si quieres seguridad y liquidez, entonces tienes que reducir el rendimiento. Y si quieres liquidez y ganancias, entonces la seguridad sufre. Así que dos esquinas del triángulo mágico están en una clase de activos.

En términos concretos, se trata de esto: La mejor manera de obtener seguridad y rendimiento es con bonos y una cuenta de depósito a plazo, donde los tipos de interés son claros y fijos (y no tan altos). La necesidad de seguridad y liquidez se satisface con la cuenta de ahorros la que asegura que tu dinero no se pierda (solo por la inflación) y dispones de el a toda hora. Si quieres apostar por la liquidez y el rendimiento, entonces las acciones, los fondos cotizados en bolsa o las criptomonedas son una buena opción. Si inviertes lo más ampliamente posible en todos estos productos de inversión, entonces también cubres todos los rincones del triángulo mágico. En cualquier caso tu asignación de activos debería coincidir con tu tolerancia al riesgo. Si te aterra la idea de despertar un día y ver que tus activos bajaron 20%, entonces no tienes un perfil para acciones por ejemplo.

Si eres joven, es más probable que cometas errores en la estructuración de tu patrimonio. Todavía tienes mucho tiempo para aprender de ellos. Por otro lado, cuando estás a punto de jubilarte, dependes de tu dinero para tu jubilación. La cantidad de dinero que tengas en el bolsillo y tus obligaciones familiares también influirán en tu disposición a correr riesgos. Una cosa es cierta: las posibilidades de invertir dinero son casi infinitas.

Resumen

Todos quisiéramos tener seguridad, rendimiento y liquidez en todas nuestras inversiones, pero eso no es posible. Al elegir tus inversiones debes elegir cual de los tres es menos importante para ti.