3 reglas para proteger tus inversiones cuando cae la bolsa

Gráfica de la bolsa durante una recesión(CC 0) Mediamodifier

Marzo de 2020 fue uno de los peores meses del mercado de valores de la historia. En algunos momentos, las valoraciones del mercado se derrumbaron entre un 30 y un 50 por ciento en pocos días. A continuación, aprenderás tres reglas para sobrevivir fases como esta sin daños a largo plazo.

1. No vendas las acciones por pánico

Cuando el mercado de valores entra en la fase de pánico, el movimiento a la baja de los precios de las acciones adquiere rápidamente una velocidad aterradora. En unos pocos días, los precios de empresas previamente confiables caen en altos porcentajes.

En marzo, los precios de las acciones de las empresas petroleras en particular encabezaron las listas de perdedores, porque además de la pandemia, la batalla por los precios del petróleo también acumuló una presión adicional.

En esos momentos la regla básica más importante es: No vender sin pensar.

Por lo general, detrás de esos movimientos extremos están los grandes participantes en el mercado que se ven obligados a liquidar sus posiciones por razones completamente diferentes.

Cualquier inversor privado que se deje asustar por la dinámica de los precios, perderá la oportunidad más importante de preservar sus activos incluso después de la crisis.

2. Asegurar la liquidez

Con frecuencia, las fases de pánico más grandes se encuentran con una situación económica real extrema. Esto significa que mientras los precios en los mercados de capital se derrumban, la economía real también lo hace.

En el caso de una pandemia, muchas empresas pierden sus ingresos de un día para otro debido a los cierres forzados. Los empleados reciben - si es que reciben - sólo un salario reducido. Los trabajadores por cuenta propia pierden sus ingresos. Todo esto mientras que los gastos fijos siguen haciendo de las suyas.

Por lo tanto, como inversionista con una perspectiva a largo plazo, debes mantener siempre suficientes fondos disponibles para cubrir cualquier pérdida de ingresos.

Esta es la única manera de garantizar que no tengas que vender tus acciones a un mal precio durante esta fase.

También se recomienda mantener una parte de los activos en efectivo. Porque sólo así tienes la oportunidad de comprar nuevas acciones durante la caída. Sin embargo, sólo compra si tenías planeado hacerlo antes. Comprar solo porque es barato no es una estrategia ganadora.

3. Evita comprar acciones a crédito

Aunque un crédito puede usarse como palanca, en tiempos de crisis esto conlleva un riesgo demasiado alto. Aquí sólo se recomienda adquirir un crédito si tomas los cuidados y precaución necesaria. Para la mayoría de los inversores privados, es mejor mantenerse alejado de los créditos en tiempos de crisis. ¿Porqué?

Porque las acciones que se compran con crédito durante la crisis, pueden bajar de precio terriblemente y verás como tus activos desaparecen. Mientras tus activos se reducen, el crédito que aun tienes que pagar permanece intacto y aún tienes que pagar los intereses. Una mala jugada por donde se le vea. Al llegar a esta situación, te enfrentarás a un nuevo dilema:

  • ¿Cómo pagarás el crédito si los precios siguen bajando?
  • ¿Qué haces si los precios no se recuperan después de todo?
  • ¿Es tal vez mejor vender ahora antes de que la pérdida sea demasiado grande?

Conclusión

Los que no piden préstamos tienen una preocupación menos si el mercado corre irracionalmente en su contra durante mucho tiempo. Porque sólo sin responsabilidades externas tendrás suficiente resistencia para superar la crisis. Al mismo tiempo, no estarás obligado a "comprobar" regularmente si todo está en orden, ¡porque no hay obligaciones pendientes que atender!

En lo personal, hubiese deseado tener más liquidez cuando llegó la pandemia. Aunque pude comprar algunas acciones a precios de descuento, no tenía el capital necesario para invertir más. Con esto he aprendido a tener un colchón un poco más grande para hacer mis inversiones en el futuro.

Resumen

La mejor manera de manejar la situación es "¡mantener la calma!" Si no actúas precipitadamente en las fases críticas, puedes ahorrarte muchas pérdidas.